Durante estas dos semanas hemos hablado de las sociedades agrarias, del Feudalismo tardío y del Capitalismo, hoy voy a hablar de las sociedades agrarias.
Las sociedades agrarias
Las sociedades agrarias empezaron con el paso de la depredación a la producción.
La depredación era mucho mejor que la producción, ya que con menos esfuerzo, los hombres conseguían más nutrientes, mejores y más diversificados. El problema era que para vivir de la depredación, se necesita un espacio vital amplio, y al aumentar la población, el espacio vital por persona disminuyó, y no fue posible que tantas personas pudieran vivir de la depredación.
En esta época los índices de natalidad y mortalidad eran elevados, y las epidemias, infecciones etc. de la época, empeoraban la situación.
Malthus habló del conocido "techo maltusiano". Cada población tiene un límite de cantidad de alimentos que puede producir, este límite es dicho techo. Una vez sobrepasado el límite, actúan los llamados controles o frenos compulsivos y preventivos. Los primeros aumentan la mortalidad, al no tener suficientes alimentos, los cuerpos de las pesonas se debilitan, y en consecuencia, éstas mueren. Los frenos preventivos disminuyen la mortalidad.
Así cuando la población supera la producción posible, actúan estos frenos que disminuyen la presión demográfica.
Los factores de producción eran tierra, capital y trabajo. El capital era escaso en la época, y la tierra era limitada y no homogénea. El trabajo, los animales, las herramientos y los conocimientos, permiten aumentar la producción.
La economía era orgánica, todo dependía de la tierra.
La agricultura era muy pobre y diferente entre la Europa del norte y la Europa mediterránea.
Tanto en la Europa mediterránena como la Europa del norte, los pueblos eran de pocos habitantes y aislados unos pueblos de otros, y el transporte era muy caro y peligroso, por lo que eran economías de subsistencia. Las diferencias residían en la organización de la producción.
En la Europa mediterránea las tierras pertenecían a un campesino en concreto, y éste las cultivaba y explotaba de forma individual. Los campos eran rectangulares en el llano e irregulares o bancales en las pendientes. Se practicaba la transhumancia para que así los animales pudieran alimentarse tanto en verano como en invierno, y por último, los bosques y tierras de pasto podían pertenecer a la comunidad del pueblo.
En la Europa del norte la organización de las tierras era comunitaria, aunque la posesión de éstas era individual. Las tierras eran divididas en campos o partidas, y cada una de éstas se dividía en parcelas y estrechas. La comunidad del pueblo determinaba quién iba a cultivar cada tierra, qué iba a cultivar en ella, y cuándo. En cada campo se cultivaba el mismo producto, o se dejaba en barbecho, y cada campesino debía cultivar como mínimo un parcela en cada campo.
Los campos eran dos, tres o múltiples de tres. En los campos de dos, se practicaba el sistema bienal, un año se cultivaba cereal, y al siguiente no se cultivaba nada para dejar descansar la tierra. En los campos de tres o múltiples de tres, se cultivaba cereal de invierno un año, al siguiente cereal de primavera, y al tercero se practicaba el barbecho, se dejaba descansar la tierra. Por último, en estos campos había un espacio para que el ganado comunitario pastara, por eso se llamaban open fields (campos abiertos). A pesar de necesitar más trabajo para realizar este cultivo, el sistema trienal proporcionaba más producción y variedad de alimentos, y sólo era posible en la Europa del norte ( por la escasa humedad de la Europa mediterránea en primavera, que no permitía sembrar en esta época ).
Las nuevas invenciones dieron paso al crecimiento agrario.
Las sociedades agrarias estaban sometidas al sistema feudal. Este sistema se caracterizaba por lo siguiente: los señores feudales se apropiaron del poder, que al igual que el poder de los monarcas, dependía de la cantidad de tierras y hombres que les pertenecían. Se creó la desigualdad legal, todos los hombres no eran iguales ante la ley, los señores poseían derecho y sus súbditos deberes. Los señores podían ejercer justicia, lo que les permitía abusar de su poder contra sus súbditos. Y por último, las tierras pertenecían a los señores.
Se creó la renta feudal, las tierras propiedades de los señores feudales podían ser explotadas por los campesinos a cambio de que éstos entregaran al señor una parte de la cosecha ( censo ), otros productos y pequeñas cantidades monetarias en distintos momentos, y por distintas razones. Una vez pagada la renta feudal y otras exacciones señoriales si las había, como por ejemplo el diezmo ( impuesto fijado en una décima parte de las cosechas para mantener a la Iglesia ), la cosecha sobrante pertenecía a los campesinos. Así, gracias a la parte de la cosecha con la que se quedaban los campesinos, éstos dejaron de depender poco a poco de los señores y hasta consiguieron el pleno dominio de algunas tierras, los establecimientos.
Estos cambios empezaron en los siglos XII y XIII en la Europa occidental, y se generalizaron tras la Peste Negra.
La enfiteusis o establecimiento enfitéutico era una de las formas de establecimiento que consistía en que el señor conservaba el domio eminente, el derecho a percibir las rentas y prestaciones que pesaban sobre la tierra o bien inmueble, y recuperarlos si el campesino no le pagaba, o abandonaba las tierras. El campesino ( enfiteuta ), pagaba una entrada para conseguir el bien, y se comprometía a mejorarlo, a cambio recibía el dominio útil, el derecho a disfrutar del bien una vez pagados los impuestos señoriales.
En la Europa del este se llegó en muchos territorios a régimenes feudales hasta el siglo XIX, que consistían en pagar parte de la cosecha, depdender de los señores feudales y en la servidumbre.
Todo esto permitió la diferenciación del campesinado, así la dependencia personal de los campesinos respecto a los hombres feudales iba desde siervos ( a diferencia del esclavo poseía personalidad jurídica, tenía el derecho de disponer de bienes propios, formar una familia y acudir a un juicio ), hasta hombres libres.
En esta época la población no dejaba de crecer, y esto, a la larga, iba acompañado de una productividad decreciente por dos razones: la primera, las tierras que primero se cultivan son aquellas de mayor calidad, al aumentar la producción se cultivan las nuevas tierras restantes que poseen una calidad inferior, lo que provoca que los rendimientos sean cada vez menores. Y segundo, la conocida Ley de los rendimientos decrecientes, al añadir trabajo marginal a la tierra, al intentar explotarla sobrepasando su límite, sus rendimientos marginales decrecen, por lo tanto la productividad también.
La población crecía en mayor proporción que la producción, y en consecuencia, la productividad decrecía. Los precios aumentaron, los salarios reales disminuyeron y la renta no aumentó. Así se produjo un estancamiento, y en principio no se debería llegar a la recesión, pero se llegó por lo siguiente: Las deudas de los señores feudales se fueron acumulando poco a poco, éstos para aumentar sus ingresos buscaban a campesinos para que cultivaran sus tierras. Para que los campesinos cultivaran sus tierras, debían cobrarles menos impuestos ( ya que los campesinos también se empobrecieron, y no podían pagar impuestos tan altos como antes ), pero eso suponía tener menos ingresos que anteriormente y para evitarlo usaron la violencia, obligaban a los campesinos a cultivar sus tierras. Esto provocó revueltas por parte de los campesinos, que destruían las cosechas. Esta situación perjudicó tanto a los campesinos como a los señores feudales, y los gastos de los señores aumentaron. Los campesinos fueron reprimidos, sus propiedades fueron saqueadas o destruídas, muchos campesinos se exiliaron, otros fueron encarcelados u obligados a pagar indemnizaciones, y algunos estuvieron sujetos a trabajar las tierras. Así surgieron algunas grandes batallas como por ejemplo la Guerra de los Remensas catalanes, en la que, aunque acabara con el arbitraje del rey ( la Sentenia arbitral de Guadalupe ), se debe considerar que ganaron los campesinos. A pesar de todo esto, para algunos campesinos también fue una buena época, ya que al ser pocos supervivientes de la Peste Negra, se quedaron con las tierras que habían, otros heredaron tierras... a esto se le llamó la Edad de Oro del campesinado.
Por otra parte, los monarcas en el siglo XIV, aprovecharon la debilidad de los señores para recuperar su poder. Usaron el derecho romano para exigir impuestos. Esto provocó enfrentamientos por parte de los campesinos, los señores feudales e incluso la propia monarquía, contra los monarcas, como por ejemplo la Guerra de los Cien Años, el rey de Francia y los señores feudales lucharon contra el rey de Inglaterra. Así la monarquía consiguió lo siguiente, limitó la violencia feudal, limitó el poder de los señores feudales para obtener riquezas o rentas, y reforzó a la clase señorial, que eran el gurpo dirigente del estado, les otorgaba cargos políticos, militares, les hacía favores reales. Aunque la monarquía limitó el poder de los señores, también les otrogó el predominio social y político, ya que si no les hubiera proporcionado también ventajas, la monarquía no habría podido aumentar su poder, los señores feudales no se lo habrían permitido. A esto se le llamó el feudalismo tardío, feudalismo desarrollado, o feudalismo centralizado.
Apareció entonces una nueva renta, la renta de la tierra. La Renta de la tierra eran derechos de propiedad, eran contratos entre señores feudales y campesinos, a cambio de pagos en dinero o una parte de los frutos percibidos de la tierra. Normalemnte duraban de tres a nueve años, y existían dos tipos, el arrendamiento o la aparecería. El arrendamiento era un contrato a corto o medio plazo en el que el arrendatario paga al señor, y así obtiene la plena posesión de la tierra durante el período pactado, puede cultivar lo que desee, y los frutos de la tierra le pertenecen. La aparecería era una sociedad temporal entre el propietario de la tierra y el trabajador. El propietario aporta la tierra y parte del capital de explotación, y el trabajador aporta la otra parte del capital de explotación, y el trabajo. Los dos toman decisiones conjuntas sobre la explotación, y se reparten los furtos obtenidos de ésta. Este tipo de renta la usaban los señores feudales cuando había más trabajo que tierras, así aumentaban más sus ingresos, que con la renta feudal. En cambio la renta feudal la usaban cuando habían más tierras que trabajo.
En la Europa oriental predominaba la renta feudal, ya que la situación aún era de feudalismo pleno. En la Europa occidental predominaba el reparto de los derechos de propiedad entre el señor y el teniente, y el algunas zonas como Inglaterra, Andalucía, Mallorca y el Sur de Italia, los señores recuperaron la plena propiedad de la tierra, así la renta de la tierra cobró más importancia, mientras los establecimientos o renta feudal, perdieron importancia.
En esta época hubieron muchas inovaciones y descubrimientos. Se crearon las ciudades y los mercados. Los mercados eran el punto de encuentro entre la ciudad y el campo. Acudían allí los campesinos y pequeños comerciantes e intercambiaban sus productos. El transporte era caro, lento y peligroso, por eso los primeros mercaderes vendían tejidos, armas, pieles, joyas u otros objetos de lujo, ya que el transporte les era rentable si vendían productos caros. La situación mejoró con el comercio acuático. El comercio acuático permitió transportar mercancías menos valiosas, pero muy necesarias. Este comercio fue importante a través de las cuencas fluviales que desembocan en el mar del Norte o en la Mancha, y también desde las costas del Báltico, que permitió establecer contactos con Bizancio, Bagdad y Persia a través del mar Caspio. Este comercio estaba dominado por la oferta y dependía sobre todo del mundo musulmán y bizantino. Los primeros centros comerciales ( Amalfi, Pisa, Génova, Venecia y Barcelona ), dependían de estos mundos.
En el siglo XI, Europa occidental, que gracias al crecimiento agrario pudo mantener a más soldados, logró superioridad militar. Europa occidental se alió con las ciudades portuarias y consiguió el predominio de la navegación por el Mediterráneo, y formó estados feudales en el Próximo Oriente. Estos estados feudales pronto fueron dominados por el Imperio turco tras la conquista de Constantinopla (1453). El Imperio turco no sólo dominó el Próximo Oriente, sino también gran parte del Mediterráneo y de Europa sur-oriental ( siglo XVI ), y fue el poder principal en la zona hasta el siglo XIX. Por otro lado, en el siglo XIII, los venecianos y genoveses fundaron colonias comerciales en las costas del mar Negro.
La actividad entre el campo y la ciudad, hicieron crecer la actividad manufacturera, cosa que estimulaba la especialización. Muchas ciudades se especializaron, como Flandes, que fue la precursora, que se especializó en tejidos de lana, paños. Los tejidos de lana fueron muy importantes tanto en el Próximo oriente, como en el resto de la Europa occidental. Durante mucho tiempo, este producto fue la base del comercio con el Próximo Oriente, hasta que en los siglos XIV y XV, el Próximo Oriente dejó de comerciar con Europa por estar arruinado. Otros productos que se comerciaron fueron tejidos y metales labrados.
Se creó la red ferroviaria, y barcos más grandes, seguros, rápidos, y manejables con menos marineros. También se crearon cambios en la disposición de las velas, el timón de popa y la brújula. Se crearon caravanas armadas hasta fuera del país para luchar contra la piratería y el bandidaje, y se crearon privilegios respecto a los peajes.
Se formaron agrupaciones de maestros con un mismo oficio que controlaban y monopolizaban la producción, reglamentaban el oficio, y ejercían la representación pública. Estas agrpaciones se llamaban gremios. En cada gremio, también se encontraban aprendices y oficiales, la difrencia entre éstos, era que el aprendiz, trabajaba y convivía con el maestro durante minímo cinco años, hasta que aprendía el oficio y se convertía en oficial. El oficial podía llegar a ser maestro, si abría su propio taller y realizaba el examen de crear una obra maestra.
Aparecieron las ferias, que eran parecidas a los mercados. Eran mercados más grandes donde se reunían los comericnates en momentos determinados, e intercambiaban productos menos habituales y procedentes de más lejos. En las ferias por primera vez, se encontraban la oferta y la demanda juntas. La feria más importante fue la feria de Champaña, donde se encontraban comerciantes flamencos e italianos, , durante los siglos XII y XIII, estas ferias fueron el centro de la actividad comercial en el mundo occidental, hasta que en el siglo XIII, la feria de Champaña perdió importancia comercial, pero se tranformó en centro financiero. Hasta el siglo XIII, las monedas de comercio eran árabes o bizantinas, y Europa occidental acuñaban monedas de plata. Venecia acuñó el grosso de plata, que equivalía a 24 de las monedas anteriores, y más trade, apareció el florín o ducado, moneda de oro acuñaba por Génova, Florencia, y posteriormente Venecia.
Se asomaron inovaciones en contabilidad, el préstamo o crédito al consumo, el crédito comercial, que son equivalentes a los actuales créditos. Gracias a los créditos, aparecieron los lombardos, personas especializadas en realizar préstamos de feria en feria. Los banqueros realizaban cambios monetarios ( cambiaban monedas de un país, por monedas de otro ), también depósitos, cheques u órdenes de pago escritas, y letras de cambio.
Los artesanos también se agruparon en gremios, llamados gildas, hansas o corporaciones.
Otras formas de asociación comercial fueron la compañía ( dos o más socios que tomaban conjuntamente la responsabilidad ), comanda o sociedad en comandita, sucursal, empresa filial, corresponsalía y el seguro, que adoptó dos formas distintas el seguro tal como lo conocemos acutalmente, y el préstamo marítimo o crédito al por mayor ( se cocnedía un crédito para comprar mercancías, y éste más los intereses se devolvían si las mercancias llegaban bien ). Existían dos rutas comerciales muy importantes en al época, la ruta de la seda mediante la cual, a través de las etapas asiáticas, los comerciantes europeos contactaban con China; y la Hansa, que era la agrupación de Hamburgo, Lübeck, Colonia y otras que comerciaban con el mundo Báltico y obtenían materias primas. La ruta de la seda acabó destruida por el avance de los turcos en el Próximo Oriente.
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