Efectos de la financiación de la guerra en la inestabilidad económica europea de los años 1920.
La guerra se financió de tres formas distintas: el aumento de los impuestos, el endeudamiento del gobierno y la expoliación de los territorios ocupados.
El endeudamiento del gobierno fue la más importante por sus consecuencias, y se hizo mediante la emisión de bonos de guerra, préstamos exteriores y la emisión de billetes por parte del banco central.
La impresión de billetes paralizó el patrón oro y a su vez, junto con la restricción de la oferta de mercancías, provocó inflación.
El patrón oro se vio paralizado porque los países no podían asegurar la convertibilidad de sus billetes a oro.
La mayoría de países pensaban que la guerra sería corta y vencida por ellos, con lo cual los costes serían saldados por sus enemigos. Ello provocó que se hicieran pocas previsiones financieras, y que no se aumentaran demasiado los impuestos.
Francia y Rusia financiaron la guerra con sus reservas de oro y con préstamos internacionales. Gran Bretaña hizo lo mismo, acompañado de un aumento de impuestos.
Alemania no podía disponer del crédito exterior, ni de muchas de sus inversiones exteriores, ya que habían sido congeladas por los gobiernos con los que estaba en guerra, así que financió la guerra a través del empréstito interior, el aumento de impuestos, la indemnización de la URSS por los territorios alemanes expropiados, y los bienes y dinero conseguidos, de los territorios ocupados.
Así al finalizar la guerra, todos los países excepto EE.UU., poseían menos reservas de oro, y más billetes en circulación.
A pesar de la situación en la que se encontraban casi todos los países (EE.UU. no), llegada la paz, EE.UU. reclamó la deuda contraída por sus aliados, y les suspendió los créditos.
El modo de financiar la guerra provocó inflación, paralización del patrón oro y grandes pérdidas de oro.
Principales políticas monetarias para estabilizar la economía
En Alemania la moneda se estabilizó fijando la tasa de cambio y del marco en 4.200 millones de marcos por dólar.
En enero de 1924 Alemania poseía unas cuentas con superávit. Ello se debió al despido del 25% de los trabajadores dependientes del estado, la reducción del salario del 30% restante, y el fin de la financiación de la resistencia en el Ruhr. Así se eliminó la inflación, y poco a poco los ingresos reales del estado fueron aumentando.
La tasa de cambio se mantuvo con la creación del rentenmark, una nueva moneda garantizada con una hipoteca sobre una quinta parte del valor de la riqueza inmobiliaria, ya que el Reichsbank no poseía suficiente oro para servirle de apoyo. (En principio el rentenmark era una solución temporal para poder volver al patrón oro).
La limitación de impresión de rentenmarks fue lo que eliminó la inflación e hizo recuperar la confianza.
El Plan Dawes también ayudó a estabilizar la economía mediante su empréstito a través del reichmark (otra nueva moneda), que equivalía a un billón de marcos de papel, y poseía el mismo valor que el rentenmark, el valor del antiguo marco oro.
El empréstito Dawes dotó al Reichsbank con el equivalente a 800 millones de marcos oro. Dicho empréstito fue financiado la mitad por EE.UU., una cuarta parte por Gran Bretaña, y el resto entre seis países, (Francia y Bélgica también aportaron dinero al empréstito).
¿Cuándo se produce la hiperinflación y por qué fue tan grave en Alemania?
La inflación empezó con el aumento de la impresión de billetes. Dicho aumento elevó los precios, y en consecuencia la moneda fue perdiendo valor poco a poco.
Pero la hiperinflación se alcanzó con el intento de volver al patrón oro. Finalizada la guerra, los países deseaban volver al patrón oro implantando políticas deflacionistas.
Tras la guerra las diferentes políticas monetarias, y las perspectivas de futuro, provocaron grandes fluctuaciones en el valor de las monedas, y movimientos especulativos. Ello hizo que no fuera fácil volver al patrón oro. Las monedas de los diferentes países perdieron valor, pero sobre todo, las de los países vencidos, que llegaron a la hiperinflación comportando la desaparición de la moneda.
La hiperinflación en Alemania fue tan grave, porque fue la más elevada, la moneda alemana perdió su valor de tal forma que se convirtió en una economía de intercambio.
A su vez la hiperinflación alemana fue la que más consecuencias tuvo para la economía mundial, ya que Francia y Bélgica dependían de que Alemania cumpliera sus sanciones, para poder saldar su deuda interaliada y reparar los daños ocasionados por la guerra.
Antes de la guerra, Europa era superior económicamente, al resto del mundo, pero después de la guerra, la situación cambió.
La ambición de los países europeos por aumentar sus riquezas colonizando nuevos territorios, les llevó a la guerra.
La poca previsión financiera durante la guerra, y la seguridad que tenían todos los países de que ellos serían los vencedores, les llevo a peores situaciones político-económicas, tanto para los vencedores, como para los vencidos. La guerra perjudicó a todos los países participantes, y acaba ésta, los países dependían unos de otros, de modo que hasta que uno por uno no recuperaban su estabilidad político-económica, los demás se vieron perjudicados.